Ella me encontró, yo lo encontré a él – Gus Baliarda

Mi Historia de Adopción y Búsqueda de Origen

El Comienzo

Rafael y Margarita son una pareja cubana que me adoptó. En la década de 1950, mis padres eran amigos del embajador británico en Cuba, que acababa de adoptar un niño en Quebec. Habían pensado en esta opción y cuando conocieron al embajador, finalmente tomaron su decisión. Después de haber cumplido todos los requisitos para la adopción y listo para viajar a Quebec, falleció el padre de Rafael, lo que los obligó a posponer su viaje. Poco después de la muerte del padre de Margarita, lo que prolonga aún más el viaje.

En febrero de 1956, lograron hacer su viaje a Quebec y fueron a visitar la Guardería Saint-Vincent-de Paul. Al llegar, son recibidos por la hermana Philipe y llevados a una pequeña habitación donde ya tienen dos niños para que Rafael y Margarita decidan cuál adoptar. Ambos están muy ilusionados con los niños de la institución. La monja los lleva por el orfanato para mostrarles el trabajo que hacen. Mientras caminan por los pasillos, un niño les llama la atención, sonriéndole a Margarita y extendiendo los brazos como pidiéndole que lo lleve. Margarita toma al niño en sus brazos y al intentar devolvérselo a la monja que lo cuidaba, se agarra con fuerza a su vestido y no quiere soltarlo. Margarita toma esto como una señal, y comienzan a investigar más sobre este para adoptarlo. Además de determinar que el niño estaba disponible para adopción, se enteran que habia nacido el mismo día y mes que el hermano de Rafael, quien habia fallecido ya un tiempo. Otro signo que solidifica su decisión de adoptar a este niño.

El niño al que su madre biológica le había dado el nombre de Joseph Delphin Berard, recibió el nombre de Gustavo de Jesús cuando fue adoptado. Regresaron a Cuba donde Rafael y Margarita se convirtieron en voceros de adopción, ayudando a veinticuatro familias a adoptar y luego a la última familia en Puerto Rico, donde se mudaron a principios de los sesenta.

Una búsqueda de veintiun años

En 1996, mi madre, Margarita, recibió una carta de un primo que vivía en Miami, Florida. Le cuenta que recibió una carta de los servicios sociales de Quebec en un intento de encontrar a Gustavo de Jesús porque su madre al nacer estaba interesada en establecer contacto. Incluyó la carta original y su respuesta a los servicios sociales donde indica no estar al tanto si Gustavo sabe que fue adoptado y nos reenvía esta carta para que podamos tomar una decisión. Después de que mi mamá leyó la carta, me la entregó para que la leyera. ¡Qué sorpresa para los dos! De repente, lo que mi madre habló durante toda nuestra vida se convertia en una realidad. ¿Qué haría si algún día apareciera mi madre biológica?

Cuando terminé de leer la carta corrí al teléfono y llamé al número que aparecía en la carta del servicio social, pero era tarde y ya habían cerrado por el día. Al día siguiente volví a llamar y hablé con la señora que estaba a cargo del caso. Esta señora me pregunta por qué no había intentado encontrar a mi madre. “Mi madre es la que está a mi lado”, fue mi respuesta. Toda mi vida había sabido que había sido adoptado, lo veía como algo natural y considero a mis padres adoptivos como mis verdaderos padres. Pasaron largas noches cuando estaba enferma, se preocuparon por mi futuro y me dieron una educación y más amor del que cualquier otro padre podría dar. Eran padres por elección. La señora me preguntó si quería establecer comunicación con mi madre biológica y le respondí que sí. Se fijó un día para una llamada con un traductor. Tres días después se realiza la llamada. Descubrí quién era mi madre biológica, Réjeanne Gagne Lapointe (1939-2019). A través de un traductor, los dos hicimos preguntas y logramos escuchar nuestras voces por primera vez. Me enteré que tenía dos medio hermanos. La llamada termina cuando le ofrezco mi casa si ella quiere visitarme. Tres semanas después, Réjanne vino a verme en Puerto Rico.

Secrétariat à l’adoption internationale (SAI) ofrece una ayuda invaluable. No solo a través del proceso; dedicarán tanto tiempo como sea necesario al caso. Incluso después de que se haya cerrado el mismo.

La llegada

Réjeanne llega a Puerto Rico con una de sus hermanas. La comunicación fue bastante difícil debido a la barrera del idioma; ella solo hablaba francés que yo no. En 1996, a pesar de esta barrera y de los avances tecnológicos actuales que no existían, pudimos comunicarnos mediante señas y amigos que nos ayudaron con la traducción. Tuvo la oportunidad de encontrarse cara a cara con la madre de su hijo, conocer y asistir a un evento escolar de su primer nieto, ver las escuelas donde recibí mi educación y cómo se había desarrollado mi vida.

Entre los temas que discutimos, hablamos de mi padre biológico. Al  preguntar por él, respondió que había sido un amor de escuela y que no quería tocar más el tema. Su deseo fue respetado hasta 2017 cuando me hice la prueba de ADN con My Heritage.

Una nueva relación

La relación entre mis dos madres parecía buena pero difícil debido a la barrera del idioma. Durante su estadía en Puerto Rico, expresó su deseo de que me fuera a vivir a Quebec. ¿Cómo podría pasar a una cultura completamente nueva que apenas conocía? No podía dejar atrás toda una vida, mi familia y amigos solo porque sí. Su insistencia diaria sobre mi traslado me mantuvo muy incómodo.

Se regresa a Canadá y continua la relación lentamente a través de la correspondencia, lo que la hizo mejor después de darse cuenta de que mi traslado a Canadá no era una opción. Más tarde, la comunicación se perdió cuando me mudé con mi familia al sur de Florida en 2003.

Cinco años después, logramos reconectarnos a través de mis hermanos en Facebook. Esto contribuye a mejorar la relación y la comunicación se mantiene a través de mis hermanos.

Como la prueba de ADN cambió mi vida

En el año 2017, decidí hacerme una prueba de ADN con MyHeritage. Cuando llegan los resultados, empiezo a compartirlos con mis hermanos, ellos me envían una copia de su árbol genealógico que contiene antepasados ​​de trece generaciones. Esto me lleva a empezar a crear mi árbol genealógico, pero faltaba el lado paterno. Ahora mis hermanos comienzan a ayudar a tratar de convencer a nuestra madre de que revele quién es mi padre biológico. Cada vez ella se negó a decir quién era.

En ese momento yo era un novato en cuestiones de ADN y genealogía. Por desconocimiento, dos comunicaciones que habían llegado por medio del sitio web de MyHeritage, pasaron desapercibidas. Estas personas están tratando de contactarme porque teníamos una conexión a través del ADN. Uno de ellos me invita a formar parte del grupo MRCA en Facebook y me cuenta cómo poner mi ADN en gedmatch.com. Reacio a todo esto, comencé a investigar hasta que finalmente, decidí unirme al grupo en Facebook y subir mis resultados de ADN en gedmatch. Este grupo ha sido clave, no solo en ayudarme a aprender sino en la ayuda que me han brindado todos los que lo integran. No puedo dejar de mencionar, la bendición que es haber encontrado tantos primos a través de la comparación de ADN y la relación creada con ellos. De una forma u otra, todos estamos unidos por un propósito común, la búsqueda de nuestros orígenes.

Alrededor de abril de 2018, decidí hacer una prueba de ADN-Y en mi hijo menor. Esto podría darnos una pista o darnos una dirección a seguir en la búsqueda de mi padre biológico. Los resultados de la prueba llegan y muestran la conexión más cercana a un Boivin 1524 en Francia. Las personas del grupo que se ocupan de estos temas recomiendan que ignore esta información ya que la distancia con este antepasado es demasiado grande.

Finalmente habla

Mientras todo esto sucede, la Secretaría de Adopción Internacional (SAI) en Quebec está procesando mi solicitud de investigación de orígenes.

Ante la insistencia de mi esposa, mi hermano logra convencer a nuestra madre de que diga quién es mi padre. Me dice que no sabía quién era mi padre porque había sido violada por tres hombres y era imposible saber cuál de los tres es mi padre. El impacto emocional fue inmenso. Pensar que el padre de uno era una persona capaz de realizar un acto tan violento era muy difícil. Finalmente, pude entender sus razones para no hablar. En ese momento decidí viajar a Canadá para reencontrarme con ella y conocer a mis hermanos por primera vez. A finales de julio de ese año viajé a Canadá acompañado de mi hijo menor a quien no conocían.

Antes del viaje, recibo una llamada del SAI para decirme qué habían encontrado durante la investigación. Por supuesto, se confirmó quién era mi madre, aunque esto ya se había confirmado mediante una prueba de ADN. En el expediente, encontraron papeles del orfanato con toda la información relacionada con la evolución del recién nacido hasta el momento en que fue dado en adopción.

No se incluyó el nombre del padre, pero había una descripción. Decía que en mi nacimiento, octubre de 1955, tenía 21 años, 5 pies y 6 pulgadas de alto, pesaba 135 libras, tenía ojos azules y cabello negro, estudió, asistió a la escuela hasta el séptimo grado y trabajaba en un molino en la ciudad de Chicoutimi. Sus características pretendían ser un hombre honesto y trabajador. Ya en este punto, noté un conflicto entre la información de la EFS y lo que decía mi madre. Un violador no es un hombre honesto. Ella pudo haber proporcionado información falsa sobre él cuando llegó al orfanato.

2018 Primer viaje

El viaje, a finales de julio, fue emocionante. Mi hermano que vive en Montreal nos recibió en el aeropuerto y nos quedamos en su casa. Después de un par de días, nos dirigimos a Chicoutimi durante unas seis horas. La experiencia de conocer a mis hermanos fue fabulosa. ¡Por fin, los tenía frente a mí!

Un día mientras viajábamos en coche, mi hermano me cuenta que no hace mucho nuestra madre le había dicho que había visto a un hombre que creía que era mi padre, pero resultó que no lo era. Aquí encuentro el otro conflicto. Si pensaste que lo habías visto, recuerdas quién es. Si tres hombres la violaron, ¿cuál de los tres es el que la dejó embarazada?

Durante ese mismo año, recibí una invitación de la SAI (Secretaría a l’Adoption internacionale) para asistir a una conferencia mundial que estaban organizando, que tendría lugar en mayo de 2019 y a la que asistí con mucho gusto.

Réjeanne sufrió una recaída de cáncer a principios de 2019, que se había extendido por casi todo su cuerpo.

2019 Segundo viaje – La conferencia

En mayo, regreso a Canadá para asistir a la conferencia del SAI, donde presenté mi historia ante dignatarios de 200 países. Esta conferencia fue exclusivamente para agencias gubernamentales de adopción. Tuve el honor de participar en talleres preparados para ayudar a otros países a mejorar sus sistemas de investigación sobre los orígenes de los adoptados. Al presenciarlos, pude comprender el extenso y delicado trabajo involucrado en estas investigaciones a nivel gubernamental. Es un trabajo titánico y de amor que realizan estos profesionales, digno de ser admirado. Compartiré estos procesos en otro momento.

Por fin, llegó el momento de contar mi historia, pero con lo que no contabamos era que mi madre biológica decidió contar su propia historia. Y sí, ofreció la versión de agresión sexual. Esto me hizo pensar que tal vez esta era la verdadera versión. Pero meses después, unas semanas antes de morir, le contó a mi hermano una versión totalmente diferente y falsa. Dijo que mi padre es su hermano. Con base en las pruebas de ADN, se comprueba que su hermano no es mi padre, ya que los resultados habrían sido diferentes. En gedmatch, con una de las opciones, se puede determinar si los padres de una persona están relacionados. En mi caso, y debido a la endogamia en la región, mis padres son parientes, pero a una distancia de nueve generaciones.

El 29 de septiembre de 2019 falleció mi madre biológica. Asistí a los servicios funerarios y acompañé a mi hermano en estos tiempos difíciles.

La Historia continua

Actualmente, la comunicación con mis hermanos continúa progresando a pesar de la barrera del idioma. Sigo buscando a mi padre biológico. En el proceso, también ayudo a otros que están en un viaje similar. Esta búsqueda me ha llevado a crear un grupo de Facebook, AACDQ (Adoptés à la Crèche du Québec) para crear una base de datos de adoptados en el área de Quebec que servirá a otros en su investigación.

Cada persona es un mundo aparte, algunos quieren buscar, otros no. Debemos respetar lo que todos piensan o quieren, de la misma manera, que nuestros pensamientos y deseos deben ser respetados.

Si quieres buscar, no dejes que nada te detenga. Tenga en cuenta que para la mayoría esto es angustioso, desesperado, doloroso y requiere interminables horas de trabajo detallado. Recuerde respetar los deseos de los demás y estar dispuesto a aceptar los resultados de su búsqueda. Muchas veces no es lo que esperamos. Acuda siempre a las instituciones gubernamentales de adopción, que hacen un trabajo extraordinario al investigar nuestras aplicaciones, siendo estas las fuentes de información más confiables. Ten mucha paciencia porque la necesitarás.


Primero quiero agradecer a Dios por darme los padres que me criaron, mis verdaderos padres, Rafael y Margarita Baliarda; mi esposa que ha soportado mi ausencia dedicando horas interminables a mi investigación; a mi hijo Javier que siempre está dispuesto a escuchar mis hallazgos; a los trabajadores sociales profesionales de la Secretaría de Adopciones Internacionales de Quebec que con tanta dedicación y amor hacen un trabajo excepcional y; a los primos de sangre que he encontrado en el camino de mi búsqueda.

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